El aroma del clavo, oscuro y rico, es inconfundible. Se debe al eugenol, un aceite esencial al que se le atribuyen propiedades antisépticas, analgésicas y antiinflamatorias. El sabor es pungente, amargo, muy persistente en boca. Estos matices que se atemperan mucho al cocinarlos.
El clavo, utilizado en todas las cocinas del mundo, condimenta platos salados de digestión pesada, como guisos de caza y verduras, legumbres, arroces, cuscús, etc, y aromatiza escabeches y caldos de carne o ave. Combina también con platos dulces, como bizcochos, galletas, compotas y manzanas asadas, y forma parte de licores y de salsas.
Ingredientes: Clavo.


